Una de las prohibiciones que impusieron nuestros hajamim con respecto a los alimentos es, la prohibición de consumir una comida que fue cocinada por un “goi” (no judío, persona de otra nación). El motivo de esta prohibición es para no generar un vínculo tan cercano con los goim, y evitar así la asimilación. Hay quienes agregaron otro motivo, que es para tener precaución que no contenga el alimento algún componente no permitido.
¿Todas las comidas están prohibidas que sean cocinadas por el goi?
Esta prohibición no incluye todas las comidas. La regla es que aquellas comidas que se pueden consumir en el estado que se encuentran (Es decir que se pueden comer crudas, como algunas verduras o frutas, o que ya está previamente cocinada y el goi solo la calienta) o que son comidas que carecen de importancia y no son dignas de servirse en un banquete importante, no entran dentro de la prohibición. (Esta es la regla en líneas generales, pero esta halajá tiene varios detalles, sobre que es considerado importante y que no. Es por eso que, en caso de duda, se debe consultar).
Obviamente que el permiso en los casos mencionados es únicamente en alimentos que no tenemos dudas con respecto a su kashrut.
¿Si enciendo el fuego, puede poner el goi la comida?
Según la costumbre de los sefaradim está prohibido, ya que lo que determina es quien pone la comida. Por lo tanto, en caso de que fuese al revés; es decir, que el goi enciende el fuego y el iehudi pone la comida está permitido. (Según la costumbre de los ashkenazim, alcanza con que el iehudi encienda el fuego).
¿Se puede contratar un parrillero goi para que haga un asado? ¿Qué tiene permitido hacer?
Según lo mencionado anteriormente se entiende que tiene permitido encender el fuego, pero la carne la tiene que poner un iehudi sin excepción.
De todas maneras, no es aconsejable contratar un parrillero goi, ya que hay que tener en cuenta varias condiciones:
1) El goi no puede realizar ninguna modificación tanto en el fuego como en la posición de la carne, mientras la carne no se cocinó por lo menos un 30%, si esa modificación es la que provoca la cocción de la carne (y sin su intervención no se hubiese cocinado (. Por ej. si el iehudi puso la carne en la parrilla y no había fuego suficiente para que se cocine, el goi no puede agregar fuego, ya que se considera que la está cocinando. (Pero si igual se hubiese cocinado, solamente que el goi acelera su cocción, está permitido).
2) Si el goi quiere modificar la altura de la parrilla y aún no se cocinó la carne un 30%, se debe tener precaución que no suba la parrilla a un nivel, que a esa altura no se llegaría cocinar. Ya que en ese caso cuando la vuelva a bajar se considera que la está cocinando. Lo mismo aplica si quiere dar vuelta la carne, si la levanta para darla vuelta, y a la altura donde la levanto no se podría cocinar. Cuando la regresa se considera que la está cocinando él.
3) Una vez que la carne fue cocinada por lo menos un 30 %, ya está permitido que el goi realice cualquier modificación. No obstante, se debe tener en cuenta que la carne tiene que estar cocinada por lo menos 30% de cocción en la totalidad del trozo. Es decir que, si por ej. del lado de abajo se cocinó, pero del lado de arriba está completamente crudo, no está permitido que el goi la saque de la parrilla y la regrese.Es por eso que lo aconsejable es que el parrillero sea iehudi, para evitar dudas y problemas halájicos. Y en caso de que sea un goi, se debe tomar los recaudos mencionados anteriormente.